El capitán Charles Renard construyó y piloteó en 1884, LA FRANCE una especie de insecto gigante, fue el primer dirigible movido por un motor eléctrico de 30 centímetros, y en su primer vuelo recorrió 7 kilómetros, era un gran logro pues era de una dimensiones demasiado grandes y aun así se mantuvo en el aire.