Los hermanos franceses Joseph-Michel Montgolfier y Jacques-Étienne Montgolfier realizaron en 1783 la primera demostración pública de un globo aerostático en Francia. Para elevarlo, calentaron el aire quemando paja y lana bajo la abertura inferior del globo, logrando que el aire caliente lo impulsara hacia el cielo. La histórica prueba se llevó a cabo frente al Palace of Versailles, ante la corte francesa. En el interior del globo viajaban tres animales: un pato, un gallo y una oveja, elegidos para comprobar los efectos de la altitud en seres vivos. El exitoso vuelo marcó el inicio de la aeronáutica y abrió el camino a las primeras ascensiones humanas.